Por Luis Llorente

La resiliencia está vinculada a la autoestima, así que es importante trabajar con los niños desde pequeños para que puedan desarrollar sanamente esta capacidad.

Se sabe que un niño con buena autoestima se transformará en un adulto con buena capacidad de resiliencia, por lo que estará preparado para superar los obstáculos que encuentre a lo largo de su vida.

Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes. Aportar seguridad y protección es necesario. Si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia,  algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?

Todos los padres deberíamos ser conscientes de que la felicidad de los hijos no será algo provocado por la casualidad o la buena suerte; nada más lejos de la realidad. Una de las mayores responsabilidades de los padres es poner a disposición de sus hijos una serie de herramientas positivas que ayuden a la formación de un nivel alto de resiliencia frente a los problemas; para ello es ideal brindarles comprensión, optimismo, buen humor, afecto y ayudarlos a aceptarse y confiar en ellos mismos. Por el contrario, aquellos niños que son maltratados, humillados o incomprendidos son menos propensos a conseguir enfrentarse sanamente a los conflictos.

En la guardería:

Los niños muy pequeños acaban de aprender a caminar y hablar y es posible que no sean capaces de expresar sus ansiedades y temores. Observa en tus hijos señales de miedo y ansiedad que no puedan ser capaces de expresar con palabras. ¿Notas a tus hijos demasiado dependientes o ves que necesitan más abrazos y besos de lo habitual? ¿Han empezado a hacerse pis en la cama o chuparse el dedo después de que pensábamos que habían dejado atrás esa conducta? Pueden estar sintiendo la presión de lo que está sucediendo a su alrededor. Usa el juego para ayudar a tus hijos a expresar sus temores y anímalos a usar o simular juegos para expresar lo que no pueden decir con palabras.

En Primaria:

En primaria, los niños pueden comenzar a encontrarse con grupitos exclusivos y bromas que pueden aparecer a medida que ellos empiezan a establecer el «orden social» de sus escuelas. Cuando comienzan a estudiar temas acerca del mundo fuera de su hogar, buscan a sus maestros y a sus padres para sentirse seguros y para que los ayuden a entender.

Asegúrate de que tu hijo tenga un lugar donde se sienta seguro, ya sea en casa o en su escuela (idealmente, deberían sentirse seguros en ambos lugares).

Habla con tus hijos. Cuando le hagas preguntas, respóndelas sinceramente pero de manera sencilla,  usando palabras tranquilizadoras y precisas que no den lugar a dudas, como «Siempre te voy a cuidar». No pases por alto sus miedos cuando te los planteen.

Cuando existe una situación fuera del hogar que resulta atemorizante, limita la cantidad de noticias que tus hijos puedan recibir. No es necesario esconder a los niños de lo que sucede en el mundo, pero tampoco deben estar expuestos a relatos constantes que empeoren sus temores.

Ten en cuenta que el estrés adicional puede agudizar las tensiones cotidianas. Los niños normalmente pueden ser capaces de manejar un examen aplazado o una burla, pero hay que ser comprensivo si reaccionan con enojo o mala conducta al estrés que por lo general no los afectaría. Tranquilízalos diciéndoles que sólo esperas que hagan el mejor esfuerzo posible.

Y unos consejos a tener en cuenta para ir potenciando la fortaleza de carácter:

1- Hacer y tener amigos

Hay que enseñar y animar a los hijos a hacer y tener amigos. Al mismo tiempo, hay que desarrollar una red de apoyo familiar fuerte para que  se sientan amparados y aceptados. En la escuela, hay que estar atento al hecho de que ningún niño esté aislado. Las relaciones personales fortalecen la resiliencia de los niños si se les brinda apoyo social.

2- Enseñar a los niños a ayudar a los demás

Ayudar a otros ayuda al niño a quitarse la sensación de que no pueden hacer nada. A través de trabajos voluntarios apropiados a su edad, así como con pequeñas tareas que les des, los niños podrán sentirse valorados. En la escuela, se podría ejercitar pequeñas iniciativas con la creación de maneras de ayudar a los demás.

3- Mantener una rutina diaria

Los niños pequeños adoran las rutinas y los rituales. Si la hora de dormir es un momento para leerles cuentos a tus hijos, asegúrate de mantener ese rato para los cuentos. Tu hijo puede ser menos capaz de manejar el cambio cuando está atravesando un momento especialmente difícil.

Ayuda pues a tu hijo a establecer una rutina diaria y a seguirla. El respeto a la rutina es un sentimiento reconfortante y protector para los niños, especialmente a los más pequeños. Ellos necesitan saber que están cumpliendo los objetivos y haciendo bien sus tareas.

4- Enseñar a los niños a cuidarse

Es importante que todos cuidemos de nuestra salud, de nuestra apariencia, de nuestro descanso… Eso debe ser inculcado en los niños desde pequeños. Debemos enseñar a los niños a cuidarse, a que se quieran, haciendo deporte, jugando, comiendo y durmiendo bien, etc.

5- Animar a los niños a fijarse metas

Fechas importantes como el inicio del año o un cumpleaños, son ideales para enseñar a los niños a establecer algunas metas en su vida. Objetivos que ellos puedan alcanzar. Así experimentarán el valor del logro, del objetivo alcanzado, y disfrutarán de los elogios. Aprenderán que tener desafíos les hacen sentirse ‘grandes’.

6- Alimentar una autoestima positiva

Ayuda a tu hijo a recordar cómo pudo resolver satisfactoriamente dificultades en el pasado y luego ayúdalo a entender que esos desafíos pasados lo ayudan a desarrollar la fortaleza para enfrentarse a desafíos futuros. Ayúdale a que aprenda a confiar en sí mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas. Enséñale a tomar la vida con humor y potencia la capacidad de reírse de sí mismo. En la escuela, los niños deben ver cómo los logros individuales contribuyen al bienestar de la clase como un todo.

7- Enseñar a los niños a ver lo positivo incluso en las cosas malas

Fomentar una actitud positiva frente a las adversidades ayudará a los niños a enfrentarse a las dificultades con optimismo y positivismo. Después de una tempestad siempre viene la calma y no hay que desesperarse. En la escuela, los niños pueden escuchar cuentos y desarrollar actividades que muestren que la vida sigue aun después de las adversidades.

8- Estimula el autoconocimiento en los niños

Hay que enseñar a los niños que con todo se aprende y se crece. Ayuda a que tu hijo vea de qué está hecho en realidad ese problema al que se enfrenta. En la escuela, deberán tener conversaciones sobre lo qué  ha aprendido cada niño después de enfrentarse una situación difícil.

9- Aceptar que el cambio es parte de la vida

Los cambios pueden a menudo ser terribles para los niños y adolescentes. Ayuda a tu hijo a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede reemplazar con nuevas metas a aquéllas que puedan convertirse en inalcanzables. En la escuela, se puede discutir cómo los cambios han tenido un impacto sobre sus vidas.

Desarrollar resiliencia es un camino personal y para guiar a tus hijos en este recorrido debes hacer uso del conocimiento que tienes de ellos. Una estrategia para desarrollar resiliencia que funciona para ti o tu hijo puede no funcionar para otras personas. Si parece que tu hijo está estancado o abrumado y no puede seguir los consejos que se detallan anteriormente, considera la posibilidad de hablar con alguien que pueda ayudarlo, como un psicólogo u otro profesional de la salud mental. Buscar apoyo o guía puede ayudar a que tu hijo fortalezca su resiliencia y persevere en momentos de estrés o trauma.

Por Luis Llorente, Espacio Positivo – Coaching Granada

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