Cuando alguien se interesa por nuestro Programa de coaching Intensivo Residencial, de 9 días, puede aparecer la duda: ¿en nueve días da tiempo a aprender coaching? Es lógico preguntárselo, porque solemos pensar que formarse como coach exige meses de clases, apuntes y estudio.
Desde 2017 acompaño a los alumnos de este formato como facilitador, coach y supervisor, y edición tras edición veo lo que ocurre cuando el grupo se aparta de la vida cotidiana y pasa nueve días seguidos dedicado a la formación: lo que se aprende pasa primero por la experiencia de cada uno, y por eso se queda.
Esto lo cuentan mejor quienes lo han vivido, por eso, hemos pedido a cuatro antiguos alumnos que respondan a dos preguntas sobre su experiencia viviendo este formato intensivo residencial, y el miércoles 4 de noviembre estarán conmigo en una charla online para contar cómo fue para ellos y responder a las dudas de quien se esté planteando certificarse como coach en 9 días.
Pedro Luis Alfonso
Hizo el residencial en julio de 2026. Le preguntamos qué le dio vivir la formación del tirón y con el mismo grupo, y a quién se la recomendaría.
«Todo comenzó hace un par de años con una inquietud personal: sentí la necesidad de detenerme, mirar hacia atrás y reflexionar sobre mi trayectoria profesional y, sobre todo, hacia dónde quería dirigir mis próximos pasos. Comencé a tratar de dar forma a una iniciativa propia vinculada al mundo del deporte con la ilusión de poner mi experiencia y mis capacidades al servicio de quien le pareciese valioso compartir este camino.
El deporte siempre había sido una de mis grandes pasiones, pero con el paso de los años, mi carrera profesional y mi propia vida lo habían ido relegando a un plano marginal, prácticamente lo habían anulado. Sabía, mejor dicho, sentía que quería recuperar esa conexión aunque todavía tenía muchas preguntas por responder, ¿qué quería hacer realmente? ¿cómo iba a hacerlo? Y lo más importante, ¿para qué?
Necesitaba «algo» que me ayudara a encontrar esas respuestas, buscaba algo completo, práctico y que pudiera realizar en un período concentrado de tiempo. Quería adquirir una base sólida sobre la que empezar a construir mi proyecto y comencé a buscar una formación en coaching. Así fue como encontré este curso, su formato intensivo y residencial me pareció perfecto para mí ya que mi día a día apenas me dejaba tiempo para detenerme y reflexionar. Esta experiencia me ofrecía justo lo que necesitaba, desconectar del ruido cotidiano para conectar conmigo mismo, escucharme, aprender y dedicar toda mi atención a lo que realmente me importaba.
Lo que no imaginaba era hasta qué punto iba a transformarme. La experiencia fue mucho más allá de una formación, cambió por completo mi manera de entender cómo debía abordar mi iniciativa y, sobre todo, me ayudó a descubrir aspectos de mí mismo que hasta entonces no había explorado. Fue un proceso intenso, profundo, en muchos momentos muy exigente a nivel personal, aunque ha sido tremendamente enriquecedor. Llegué con muchas preguntas y me marché con algo mucho más valioso que un conjunto de herramientas, encontré claridad, propósito y una dirección hacia la que avanzar.
Recomendaría esta experiencia residencial a cualquier persona que sienta inquietud por conocerse mejor, descubrir su esencia y encontrar nuevas formas de desarrollar su potencial, especialmente, a quienes quieran sentar unas bases sólidas para iniciar el apasionante camino del coaching.
Porque, a veces, para descubrir hacia dónde queremos ir, primero necesitamos descubrir quiénes somos.»
María José Martín Velasco
Hizo el residencial en julio de 2024. Le preguntamos por un momento en el que se sintió acompañada por el equipo docente, y a quién le recomendaría este formato intensivo residencial de 9 días.
«La primera parte del residencial entraba en un ámbito interior. Me sentí acompañada con las devoluciones personales de José Manuel (José Manuel Sánchez Sanz, Director del CEC y profesor del programa). Como un dardo en diana, certero, me aportó tanta luz que me dejó tocada.
El residencial para mí actuó como un potenciador de la eficacia de la formación. Sin capacidad para diluirse la intensidad. Fue tremendo el shock que produjo en mi interior el encuentro conmigo misma… me sentí y me supe sostenida con delicadeza y respeto, con una cercanía no invasiva.
La parte más «hacia afuera» me la aportaron las devoluciones de mis prácticas.
Sentí que José Manuel miraba más allá… y podía verme desde un lugar desconocido para mí. Al contarme su propia vivencia me sentí comprendida. Con una sola pregunta, me regaló una forma distinta, exigente, de verme y entenderme.
Si tuviese que recomendar a alguien este formato residencial diría que es como elegir entre Loewe y Primark… Cada uno elige según su «estilo».»
Urszula Gajewska
Hizo el residencial en julio de 2026. Le preguntamos si hubo algún momento del residencial en el que se diera cuenta de algo sobre sí misma que no esperaba, y a quién se lo recomendaría.
«¿Hubo algún momento del residencial en el que te dieras cuenta de algo sobre ti que no esperabas?
Cada día descubría algo nuevo sobre mí y sobre el ser humano en general. El coaching te da la oportunidad, si tienes valor suficiente de mirarte al espejo, de descubrir qué te frena, qué te bloquea, qué necesita tu atención. Todas las dinámicas y herramientas que nos ofreció la escuela están cuidadosamente seleccionadas y tienen un orden cuidadosamente elegido para acompañar el proceso que atravesamos. Todo esto sucede en un espacio de profundo respeto y sostén emocional, y mucho, mucho amor. Reconozco que tenía ciertas dudas de si en 9 días puede suceder un cambio o puedes aprender a ser coach. Y no solo sales con la técnica aprendida (lógicamente, hay que seguir practicando) sino que te llevas mucho, mucho más. Para mí fue una experiencia transformadora, y me sorprendió lo que puede suceder si se dan las condiciones adecuadas. Me siento profundamente agradecida por haber sido partícipe de esta experiencia.
¿A quién le recomendarías el residencial y qué le dirías si está pensando en apuntarse?
Recomiendo el residencial absolutamente a todo el mundo, independientemente de si quiere o no convertirse en coach. Yo me apunté para aprender la técnica y me llevé infinitamente más. Así es como lo describí al volver: Cuando recibes la oportunidad de habitar un lugar seguro, sin juicio y tienes espacio para sentir; cuando te sostiene la gente que te rodea, cuando te quitas la coraza y te permites SER, algo cambia en tu interior.
Entender no es suficiente. Sanar inevitablemente pasa por SENTIR las cosas en tu cuerpo. Y cuando esto sucede, en un espacio lleno de amor, compasión y confianza, algo se transforma profundamente dentro de ti.
He coincidido con gente increíble, y aprendí con y de cada uno de ellos. Pero el gran aprendizaje fue entender que, en realidad, si hubiera coincidido con otras 17 personas, habría surgido la misma magia. La clave es darle al ser humano un espacio seguro y hacer que no compita. Todos somos parte de lo mismo y todos somos uno. Cuando entiendes esto, empiezas a ver el mundo de otra manera.
Gracias al CEC por crear ese espacio y darnos la oportunidad de participar en este viaje que ha superado absolutamente mis expectativas. Y gracias a mis compañeros de viaje, me siento afortunada porque nuestros caminos se cruzaran.«
Esther Cuerda Galindo
Hizo el residencial en julio de 2026. Le preguntamos qué ha empezado a hacer de forma distinta desde entonces, y a quién se lo recomendaría.
«¿Qué he empezado a hacer distinto desde el residencial?
Hablo de mi proyecto con seguridad. Este fin de semana voy a un congreso médico y sé que puedo sentarme en el tren junto a un colega y contarle qué es La bata vacía, que acompaña a médicos que trabajan en el sector privado, sin rastro de síndrome del impostor. Esa seguridad viene de la estructura y las herramientas que me llevé del residencial, pero sobre todo del trabajo personal que hicimos allí. Fue lo que más me sorprendió: esperaba clases teóricas y aburridas, y me encontré con algo muy práctico, donde todo pasaba primero por uno mismo. Y confirma lo que defiendo con los médicos: las herramientas sin desarrollo personal no se integran. Una lista de preguntas de coaching que no has pasado por ti se queda en una lista.
¿A quién se lo recomendaría?
A quien compagina el coaching con otro trabajo, que somos casi todos. Pasar nueve días solo en modo coach, sin las distracciones de siempre, es lo que te permite meterte de verdad. Además, el grupo que se forma es muy potente. A quien esté dudando le diría que no espere un curso teórico: va a trabajar sobre sí, y eso es lo que luego hace que las herramientas funcionen.»
Conclusión
Pedro, María José, Urszula y Esther llegaron al residencial desde lugares muy distintos y con preguntas distintas. Aun así, cuando les pides que cuenten qué se llevaron, ninguno se queda en las herramientas: hablan de lo que descubrieron de sí mismos por el camino y de cómo eso cambió la forma de usar lo que aprendieron.
Si te estás planteando formarte como coach y te preguntas si nueve días son suficientes, o cómo se organiza alguien para tomarse ese tiempo, el miércoles 4 de noviembre a las 19:00h lo hablamos con ellos en directo. Puedes traer tus dudas y preguntarles qué esperaban, qué se encontraron y cómo encajaron esos días con su trabajo.
Charla online: miércoles 4 de noviembre, de 19:00h a 20:30h. Puedes apuntarte desde este enlace.
La próxima edición del residencial será del 5 al 13 de diciembre en El Escorial (Madrid). Aquí tienes toda la información del programa.
Nos vemos el miércoles 4.

JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ
José Manuel Sánchez es Socio Fundador del CEC. Su pasión es el coaching y el desarrollo humano en el ámbito profesional. Actualmente se dedica al desarrollo directivo y al coaching individual y grupal.
Es Coach PCC por la ICF y Practitioner en PNL por la Asociación Española de PNL. Formado en coaching ejecutivo, coaching de equipos y coaching sistémico. Es terapeuta Gestalt y Transpersonal. Formado en el programa SAT, Eneagrama y Coaching Corporal por NewField. Es facilitador de Seitai y de trabajo energético en el cuerpo, formador de meditación e Instructor CCT del Compassion Institute.
Director del Programa Certificación Practitioner en PNL.
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