Por Mª Carmen Portillo

En la actualidad, empresas y organizaciones de diversos sectores como el de los servicios, tecnología, industria o banca, llevan años encontrándose en un escenario caracterizado por rápidos avances que se están produciendo en todos los campos, principalmente el tecnológico, por las fluctuaciones del mercado económico, y, sobre todo, por la rápida adopción de estos cambios por parte de la sociedad.

Este entorno de cambio permanente ha generado la necesidad de responder de forma rápida y flexible y por tanto un cambio ágil hacia un modelo de gestión empresarial que permita:

– Aprovechar todo el potencial de las organizaciones orientado a la eficiencia, productividad, crecimiento y rentabilidad

– Poner a los clientes realmente en el centro de todas las decisiones, materializando la creación de valor en los productos y servicios que se les ofrecen, así como en la forma en la que, la organización, se relaciona con ellos.

Para ello, muchas empresas y organizaciones han identificado iniciativas y cambios estratégicos orientados a evolucionar y transformar de forma ágil sus actuales negocios, planteando nuevos servicios y productos que den respuesta a las necesidades de sus clientes.

Este importante movimiento de transformación hacia modelos ágiles, supone por tanto, un cambio de transformación cultural, pues para poder implementar estos nuevos modos de trabajar, debemos ser conscientes de que supone una nueva forma de mirar, un nuevo enfique en la cultura empresarial que afecta a la totalidad de la organización, a su estrategia, estructura, procesos, tecnología, y muy especialmente con efectos en sus personas, sus interacciones y comportamientos a lo largo de todo el organigrama.

«El principal objetivo de los Agile Coach es el de llevar a cabo todas las estrategias ágiles en una empresa u organización desde una visión global de toda la organización y sus diferentes áreas o departamentos, buscando permanentemente la mejora continua y la eficacia organizacional.»

En este proceso de Transformación cultural, el mayor reto es aprender a habitar el cambio de manera constante, a transformarse y adaptarse a lo que viene, incluso anticiparse.

Para acompañar e impulsar estos procesos de transformación, los llamados agentes de cambio, son un elemento fundamental y clave en los que las compañías se están apoyando (Coaches, Consultores, Agile Coaches, etc) Se trata de las nuevas figuras de liderazgo emergentes, respondiendo a la demanda que las nuevas formas de trabajar, como las metodologías ágiles, creativas y de innovación, están demandando.

Los Agile Coach son los principales agentes de cambio que operan en entornos organizacionales ágiles, apoyan a las personas y equipos de trabajo, en la implementación de estas metodologías y, muy especialmente, en el cambio de mindset necesario que permitirá a los equipos transformarse en equipos de alto rendimiento.

Para ello, necesitamos contar con profesionales conscientes y con capacidad para acompañar este proceso evolutivo en concordancia con los valores y principios ágiles, y con capacidad para aportar soluciones adaptadas basadas en las metodologías ágiles, que realmente sean útiles y capaces de evolucionar con el paso del tiempo, en la organización.

El principal objetivo de los Agile Coach es el de llevar a cabo todas las estrategias ágiles en una empresa u organización desde una visión global de toda la organización y sus diferentes áreas o departamentos, buscando permanentemente la mejora continua y la eficacia organizacional. Para ello, suelen desarrollar su actividad en torno a 4 tipos de roles:

– Formador: Conocer y aplicar el agile mindset, los principios y valores ágiles, para estimular, provocar, catalizar, y motivar comportamientos y acciones.

– Mentor: Colaborando y velando por el desarrollo de todas las capacidades de las personas y equipos de alto rendimiento, con capacidad de co-creación y autoliderazgo, con los que trabaja, así como por el desarrollo y aplicación de las metodologías que considera óptimas para la organización. Apoya en el desarrollo de estrategias ágiles y orienta sobre metodologías aplicadas para el desarrollo de tareas y proyectos.

– Coach: apoya a las personas y equipos a que sean capaces de encontrar sus propias soluciones y su mejor versión para conseguir los objetivos marcados.

– Facilitador: Colabora y gestiona la resistencia al cambio cultural, representada por las personas, sus interacciones y comportamientos, e identifica oportunidades, problemas y limitaciones.

En el desarrollo de estas funciones, se encuentran en su día a día con resistencias y bloqueos propios de las organizaciones, personas y/o equipos con los que trabajan (bajo nivel de generación del entorno adecuado, bajo nivel de sensibilización con los valores que soportan las nuevas maneras de trabajar, existencia de dependencias con otras áreas cuyas prioridades pueden ser diferentes, sistemas “legacy” fuertemente instaurados pero de baja calidad…) y en otros casos, con bloqueos y resistencias producto de sus propias creencias o de sus propios “puntos ciegos”.

Desde nuestra experiencia, tenemos claro que los Agile Coach, necesitan de espacios donde, de forma periódica, se les ayude y refuerce en:

– Desarrollo de habilidades a través de la aplicación teórica y práctica de la flexibilidad, empatía, autocrítica, proactividad, perseverancia y asertividad.

– Fortalecer su crecimiento personal tomando consciencia de sus fortalezas y debilidades tanto a nivel de capacidades técnicas, conciencia personal, valores, actitudes y limitaciones.

– Contar con herramientas útiles para traccionar la constante transformación organizacional.

Las nuevas metodologías ágiles han venido para quedarse. No son una moda pasajera sino una profunda revolución empresarial y, más allá de suponer un cambio en la metodología de trabajo y de procesos, así como de diálogo con el cliente, es un profundo cambio de mentalidad que afecta directamente a las personas y a aquello a lo que estamos acostumbrados. Supone romper barreras, miedos, resistencias y sobre todo inercias y esa es una tarea que está en manos de los Agile Coach, profesionales polifacéticos que toman el testigo de traer el futuro a las empresas y organizaciones y en definitiva a todos los actores que están presentes en los mercados del siglo.

Mari Carmen Portillo

Socia-fundadora de Izada. Consultora y Agile Coach para el desarrollo de empresas y organizaciones, especializada en procesos de gestión de personas, gestión del cambio y transformación cultural. Experta en Psicoterapia Gestalt por EMTG, Análisis Transaccional, Enfoque Sistémico y evaluadora acreditada del modelo EFQM de gestión. Formada en el modelo de Consultoría Organizacional Tavistock, metodologías ágiles Scrum, Kanban y SAFe, Design Thinking, Visual Thinking, planificación estratégica, etcétera.

Mari Carmen ha participado en el desarrollo de contenidos del Curso Aleph Agile Coaching y es a su vez facilitadora y Supervisora en este programa.